Un proceso individual para comprender dónde te estás dejando para después y convertir esa decisión pendiente en pasos concretos, con más claridad, confianza y menos culpa.

Tienes una decisión pendiente, pero esperas sentirte completamente segura antes de dar el paso.
Piensas tanto en lo que necesitan o esperan los demás que has dejado de saber qué quieres tú.
Dices “sí” cuando quieres decir “no” y te cuesta poner límites sin sentir culpa.
Sostienes, resuelves y te exiges mientras lo verdaderamente importante para ti sigue esperando.
No necesitas exigirte más. Necesitas dejar de abandonarte.
Significa que, en algún momento, aprendiste que para conservar el amor, evitar el conflicto o sentirte suficiente tenías que dejarte para después.
Lo que antes pudo protegerte hoy aparece cuando te callas, te adaptas, controlas, te exiges o piensas tanto que terminas sin actuar.
El coste es que puedes perder el contacto con tu propio criterio y dejar de saber qué elegirías si no tuvieras miedo de decepcionar a nadie.
No se trata de culparte. Se trata de comprenderlo para empezar a elegirte.

RECONOCER EL AUTOABANDONO
Crearemos tu mapa personal del autoabandono y definiremos la
decisión que quieres trabajar.

COMPRENDER QUÉ
LO SOSTIENE
Exploraremos qué miedo, culpa, papel aprendido o experiencia personal y familiar mantiene tu forma de actuar.

RECUPERAR TU
CRITERIO
Trazaremos una hoja de ruta con decisiones y acciones concretas para que actúes de manera coherente contigo.
Cercanía, empatía y dedicación
“Su cercanía, empatía y dedicación fueron claves durante mi proceso. Se nota y se siente que está totalmente en sintonía con lo que hace, y eso se refleja en sus sesiones.”
Susana Alonso

Escucha y acompañamiento
“Su capacidad para escuchar, reflejar y acompañar con sensibilidad hace que el proceso sea realmente transformador. Me está permitiendo descubrirme con más profundidad.”
Jaime Pasqués

Profesionalidad y
cercanía
“Destaco su profesionalidad y cercanía durante todo mi proceso personal. Es una profesional que te da la mano y la sientes cerca para no hacer
ese camino sola.”
Sara González
